En qué invertir a largo plazo

Para invertir a largo plazo con éxito hay que depositar nuestros ahorros en activos que cumplan una serie de criterios:

  1. Seguridad: no perder dinero.
  2. Batir, o al menos, igualar la inflación: no perder poder adquisitivo.
  3. Si es posible obtener rentabilidad extra: ganar más dinero.

En definitiva: hay que invertir en activos que mantengan el capital y en la medida de lo posible incrementarlo.

Hay que remarcar que la prioridad en todo momento es mantener el capital. El segundo objetivo, menos importante, es hacer crecer el patrimonio en la medida de lo posible.

Limitarse a ahorrar es una divisa como el euro no es una opción válida: la inflación poco a poco irá mermando su poder adquisitivo.

La renta fija tampoco es una opción: invirtiendo en bonos o letras de máxima calificación crediticia rara vez supera la inflación. Por lo tanto, la mejor forma de invertir a largo plazo es hacerlo comprando acciones de empresas.

Lo bueno de invertir en acciones es que en realidad estamos comprando una compañía. Esta compañía produce bienes y servicios que los consumidores desean, y por tanto, tendremos derecho como accionistas a cobrar parte de sus beneficios o beneficiarnos de la revalorización del precio de la acción si la compañía aumenta sus ventas y beneficios.

Invertir en acciones también nos protege ante hipotéticas devaluaciones de la moneda. Al igual que si invertimos en cualquier otro activo real, nuestra inversión estará segura.

Eso si, no todas las compañías son buenas para invertir. Lo ideal es invertir en buenas empresas, que cuenten con ventajas competitivas que les haga ser líderes en su sector. El hecho de invertir en buenas compañías garantiza que no perdamos dinero.

Por tanto, lo ideal para invertir a largo plazo es comprar activos reales, preferiblemente acciones (son líquidas y cualquiera puede invertir en ellas).

Si no sabemos en qué acciones invertir o preferimos los beneficios de la inversión colectiva, también podemos invertir en acciones a través de fondos de inversión que inviertan en acciones. Probablemente los mejores fondos de inversión para invertir a largo plazo son los fondos value investing o los fondos índice o indexados.

La regla de asignación de activos de John C. Bogle

John C. Bogle, fundador de The Vanguard Group, es un decidido defensor de la inversión en fondos índice. Para Bogle, la clave para invertir con éxito a largo se basa en una correcta asignación de activos, esto es, cuánto invertir en renta fija y cuánto en renta variable.

La regla de asignación de activos de John C. Bogle es muy simple y dice así:

Invierte en renta fija el mismo porcentaje que tu edad. El resto de la cartera debe componerse de renta variable (preferiblemente en un fondo índice de acciones mundiales)

Para Bogle esta es la mejor forma de invertir a largo plazo y tiene todo el sentido: cuando somos jóvenes, podemos permitirnos las bajadas a corto plazo de la bolsa a cambio de una mayor rentabilidad que ofrecen las acciones.

John C Bogle: Tu fondo indexado no debería ser la vaca lechera de tu gestor. Debería ser tu propia vaca lechera

Además su recomendación es hacerlo siempre con fondos índice de bajo coste y que éstos, preferiblemente, inviertan en acciones de todo el mundo.

Frases de John C. Bogle

John C Bogle es fundador de The Vanguard Group, autor del libro “Cómo invertir en fondos de inversión con sentido común” (amazon) y defensor de los fondos índice para invertir a largo plazo.

Su visión sobre la inversión se puede resumir en las siguientes frases:

John C Bogle: Tu fondo indexado no debería ser la vaca lechera de tu gestor. Debería ser tu propia vaca lechera

Tu fondo indexado no debería ser la vaca lechera de tu gestor. Debería ser tu propia vaca lechera.

John C Bogle: El mayor enemigo de un buen plan es el sueño de un plan perfecto. No abandones el buen plan

El mayor enemigo de un buen plan es el sueño de un plan perfecto. No abandones el buen plan.

John C Bogle: No veo motivo por el que los inversores debieran contentarse con resultados inferiores a los de un fondo indexado

No veo motivo por el que los inversores debieran contentarse con resultados inferiores a los de un fondo indexado.

John C Bogle: El mercado de las expectativas es el de la especulación. El mercado real es el de la inversión

El mercado de las expectativas es el de la especulación. El mercado real es el de la inversión.

¿Qué parte de mis ingresos debo destinar para la inversión a largo plazo?

Para que la inversión a largo plazo de sus máximos rendimientos, hay que invertir en activos reales, preferiblemente en acciones de bolsa o fondos de inversión, especialmente fondos de inversión en valor.

El “problema de invertir en bolsa” es que si necesitamos dinero y nos encontramos en un momento de mercado en el que las bolsas bajan y necesitamos liquidez, probablemente nos veamos obligados a “malvender”.

Para no vernos en la situación de tener que malvender acrivos, lo ideal es:

  • Contar con un fondo de emergencia, para no tener que vender la parte de nuestro patrimonio dedicado a la inversión.
  • Invertir en bolsa sólo el dinero que no vayamos a necesitar en un futuro cercano.

Teniendo claros estos puntos, si ya contamos con un fondo de emergencia, lo ideal es acostumbrarnos a invertir todos los meses parte de nuestro salario.

Si caemos en el hábito de invertir al menos un 10% de nuestros ingresos, estaremos invirtiendo a largo plazo una parte sustancial de nuestros ingresos. Por supuesto, si en lugar de ahorrar un 10% podemos ahorrar un 20%, mejor.

Otra clave para invertir con éxito a largo plazo es que cuánto antes empecemos a ahorrar mejor. Y es que el interés compuesto premia la rentabilidad, pero también el número de años (por cierto, de forma exponencial) dedicados a la inversión.

En cualquier caso, se trata de conseguir un equilibrio entre el nivel de vida que queremos tener en el presente, y el nivel de vida que queremos tener en el futuro o la herencia que queremos dejarle a nuestros hijos o hijas.

Fondos de emergencia y la inversión a largo plazo

Contar con un fondo de emergencia ante imprevistos es de vital importancia. Primero para tener las finanzas personales en orden y saneadas, y segundo para diferenciar el dinero que no vamos a necesitar en el largo plazo del que sí vamos a necesitar a corto plazo.

Lo ideal para un inversor a largo plazo sería contar con tres tipos de cuentas bien diferenciadas:

  • Fondo de emegencia: con una cantidad que nos permita atender imprevistos: avería del coche, protección ante un despido, gastos derivados de un accidente... el objetivo es que no tengamos que echar mano de la tarjeta de crédito en caso de una necesidad puntual.

  • Gastos cotidianos: en esta cuenta incluiremos los gastos de facturas, alimentación, calzado, vacaciones, ahorro para un coche nuevo...

  • Ahorro e inversiones: en este fondo están destinadas nuestras inversiones a largo plazo, esas que no queremos gastar hasta alcanzar un objetivo como puede ser la jubilación o la independencia financiera. Preferiblemente este monto estará invertido en bolsa, ya sea a través de Robo Advisors, fondos de inversión, bolsa o una combinación de las mismas.

La importancia del fondo de emergencia

La importancia del fondo de emergencia es indiscutible. Su objetivo es precisamente ese: cubrirnos ante imprevistos sin necesidad de tirar de tarjeta de crédito y sobre todo, **no tenernos que ver en la obligación de recurrir a nuestras inversiones a largo plazo.

Nuestro fondo de emergencia debe ser líquido, esto es, que sea fácilmente accesible. Podemos tenerlo en una cuenta corriente remunerada, o en un fondo de inversión monetario, que aceptan reembolsos más rápidamente que el resto de fondos de inversión.

¿Y cuánto dinero debemos tener en nuestro fondo de emergencia? La verdad es que es difícil decir una cifra y dependerá de la situación particular de cada persona. Pero lo ideal es que cubra al menos 6 meses de gastos en caso de encontrarnos sin trabajo temporalmente.

Pero la idea del fondo de emergencia es clara: no vernos en la obligación de vender activos en caso de necesidad.

Como crear un fondo de emergencia

Si partimos desde 0 lo ideal es hacer aportaciones periódicas hasta llegar a una cantidad en la cual nos sintamos cómodos.

Si disponemos de cierto patrimonio, lo mejor es crear el fondo de emergencia “de golpe” y así los futuros ingresos podremos dedicarlos al consumo diario (cuenta de gastos) e inversión (fondos de inversión, bolsa...)

¿Es la gestión pasiva gestión tonta?

En el mundo de los fondos de inversión se conoce como gestión pasiva a los fondos que replican el comportamiento de un índice bursátil. A este tipo de fondos se les conoce como fondos índice o fondos indexados.

El éxito los fondos de gestión pasiva durante los últimos años es incuestionable por varias razones:

  • Son vehículos eficientes desde los puntos de vista de operativa, costes y fiscalidad.
  • Son productos simples: invierten en la práctica totalidad de las acciones de un mercado, un sector o directamente en acciones de todo el mundo.
  • Se basa en la idea de que la bolsa siempre sube. De hecho, en las últimas décadas los principales índices bursátiles han ofrecido rentabilidades anualizadas del 8%-9%.

Entonces ¿por qué calificar a la gestión pasiva como gestión tonta? Muy sencillo, invierten en todo tipo de compañías, independientemente de si son buenas empresas o malas empresas. Es decir, la gestión pasiva consiste en tener una cartera hiperdiversificada, con excelentes compañías, buenas compañías, compañías razonablemente buenas y pésimas compañías.

Por otro lado, la amplia diversificación consigue compensar las pérdidas de las malas compañías con la buena rentabilidad de las compañías excelentes. ¿El resultado? Conseguir la rentabilidad media del mercado. Lo bueno es que al menos históricamente la rentabilidad final siempre ha sido positiva.

Llegados a este punto, hay que reconocerle cosas buenas a la gestión pasiva:

  • Evitar errores gracias a la diversificación.
  • Estar protegidos ante la subida de precios generada por la inflación invirtiendo en activos reales (acciones).
  • Conseguir la misma rentabilidad que la bolsa (que no es poco).

Cómo aprovechar al máximo la gestión pasiva

Si inviertes en fondos índice (recuerda, a pesar de ser gestión tonta funciona en el largo plazo) y sigues una serie de pautas, podrás obtener rentabilidad extra invirtiendo en el momento correcto.

Invertir cuando la bolsa baja

En la última década, el mejor momento para invertir fue a finales de 2008 y a principios de 2009. En plena crisis, cuando todos los telediarios abren con las bajadas de la bolsa y las columnas de los periódicos vaticinan el final del capitalismo.

En definitiva, cuando la gente tiene miedo y los medios de comunicación solo informan de malas noticias económicas, los inversores tienden a exagerar la situación, lo que se traduce en bajadas bruscas de la bolsa. Pero de todas las crisis se sale, se corrigen errores en los procesos productivos de las empresas y el mercado se recupera.

El problema es que es muy difícil predecir hasta cuánto bajará La Bolsa. Una buena estrategia es invertir poco a poco en las caidas, y seguir comprando más en las futuras caídas.

Vender cuando La Bolsa sube

Si acertar el mínimo que tocará la bolsa en una tendencia bajista o en una crisis es difícil, más difícil aún es predecir en qué momento se pinchará una burbuja.

Detectar una burbuja es relativamente fácil. Las reconocerás por situaciones como estas:

  • Todo el mundo habla de bolsa. Los medios de comunicación no son una excepción.
  • Probablemente verás a amigos y familiares (que nunca han invertido) comprar sus primeras acciones y presumir de lo fácil que les resulta ganar dinero invirtiendo en acciones.
  • El ratio PER, salvo algunas excepciones en ciertos negocios cíclicos, un PER alto significa que la bolsa está cara y al revés, un PER bajo es indicador de que la bolsa está barata. El PER medio, históricamente ha sido de 15 para hacernos una idea.

Por lo tanto, si identificamos que el mercado está alto, tanto por los titulares de la prensa como por PER elevado (mayor de 25 ó 30), podemos hacer tres cosas:

  • Venderlo todo y esperar a que la burbuja pinche: el problema es que puede que pasen años hasta que la burbuja pinche.
  • Vender una parte y destinarla a renta fija: nos protegeremos parcialmente en un eventual pinchazo a la vez que obtenemos algo de rentabilidad en renta fija.
  • Mantener la inversión intacta y destinar todo el ahorro a liquidez o renta fija. Con el ahorro en liquidez tendremos la oportunidad de invertirlo cuando los precios hayan bajadao

La diversificación es enemiga de la rentabilidad

Se entiende como diversificación a la estrategia de no invertir todo el dinero en el mismo activo, es decir, formar una cartera con un número más o menos arbitrario de acciones, bonos... En definitiva, no poner todas las manzanas en la misma cesta.

La diversificación se puede entender de varias formas:

  • Diversificación por tipo de activos: invertir una parte de la cartera en acciones, otra en bonos corporativos, otra en deuda pública... incluso inmuebles.

  • Diversificación geográfica: una parte en EEUU, otra en Europa, países emergentes.

  • Diversificación por divisas: una parte de activos denominados en euros, otros en dólares...

Si sólo nos ceñimos a bolsa, también podemos diversificar por sectores, bluechips, compañías de pequeña capitalización bursátil (small caps).

En definitiva, la diversificación se trata de comprar un cierto número de activos para protegerte de errores de inversión. Al final consigues compensar las pérdidas de un activo con los beneficios de otros, obteniendo una rentabilidad media.

Esta rentabilidad media tenderá a la media obtenida por el mercado cuánto más diversifiquemos. Así por ejemplo, si compras 30 empresas del IBEX 35, pueden pasar dos cosas:

  • Que obtengas una rentabilidad ligeramente superior a la del IBEX 35 si has acertado con las 5 compañías restantes que lo harían peor.

  • Que obtengas una rentabilidad ligeramente inferior al IBEX 35 si las 5 compañías que dejaste fuera lo hacen mejor que la media.

De la diversificación podemos sacar dos conclusiones:

  • Cuánto más diversifiques, más tenderá la rentabilidad de tu cartera a la del mercado.
  • Cuánto más diversifiques, menor rentabilidad.

Sea como sea, al diversificar estamos renunciando a obtener más rentabilidad a cambio de seguridad. Pero, ¿es posible invertir sin diversificar (o diversificando lo mínimo posible) con seguridad?. La respuesta es que sí.

Estrategias para diversificar

Si vas a diversificar tus inversiones, mejor tener ciertas estrategias para hacerlo correctamente. Al final del artículo os contaremos por

El inversor indexado a largo plazo

Esta estrategia de diversificación en acciones es apta para inversores que cumplan estas condiciones:

  • No saben analizar empresas o no disponen del suficiente conocimiento para ello
  • Inversores pacientes, que pretenden recuperar la inversión dentro de muchos años o para la jubilación

Ya que vas a diversificar, mejor hacerlo a través de un fondo indexado o ETF. Las ventajas más notables son las bajas comisiones, la operativa (solo tenemos que cursar una orden de suscripción para invertir en decenas, cientos o miles de compañías), y la mejor eficiencia de un fondo al reinvertir los dividendos que un particular.

Robo advisors

La ventaja de un robo advisors es que diversifican la cartera según sea nuestro perfil. Es lo que se conoce como asset allocation.

Es una muy buena opción para un inversor que no quiera dedicarle mucho tiempo a la operativa y no conozca lo suficiente sobre activos financieros, valoración de empresas...

Dos formas de ganar dinero en bolsa: plusvalías y dividendos

Hay dos formas de ganar dinero en bolsa: generando plusvalías, que consiste en vender una acción más cara que su precio de compra; o cobrando dividendos, que es la remuneración que paga las empresas a sus accionistas.

Generar plusvalías

Para generar una plusvalía en bolsa hay que vender acciones a un precio superior al precio de compra. La diferencia entre el precio de compra y el precio de venta es la rentabilidad que obtenemos por la inversión.

Lo contrario a una plusvalía es una minusvalía, es decir, vender acciones a un precio inferior al de compra.

Dividendos

Los dividendos es la retribución que una empresa paga a sus accionistas. Los dividendos provienen del negocio de la empresa a cargo de sus beneficios. Las empresas con beneficios estables suelen pagar dividendos estables.

Guía básica para gestionar bien tu dinero a lo largo de tu vida

Uno de los aspectos más importantes de tu vida es tu relación con el dinero. De esta relación dependerá que puedas tener una vida tranquila, no tener problemas para llegar a fin de mes y poder disfrutar la jubilación que te mereces.

Una buena relación con el dinero está basada en el ahorro y la inversión. Es decir, ahorrar una parte todos los meses de tu sueldo, por pequeña que sea, e invertirlo para que al menos conservemos el poder adquisitivo.

Ahorro

El ahorro es un pilar fundamental. El ahorro te obliga a vivir un poco por debajo de tu nivel de vida, pero al mismo tiempo te enseña a ser más austero y te dará un futuro mejor.

Lo ideal es ahorrar, al menos, un 10% de tus ingresos. Puede ser más en ciertas ocasiones, o menos si por ejemplo acabas de tener un hijo. Pero imponte la obligación de ahorrar algo todos los meses.

Fondo de emergencia

Un fondo de emergencia es una cantidad que te permite vivir durante unos meses sin ingresos, o pagar la avería del coche o cualquier otro tipo de gasto repentino.

El fondo de emergencia sirve para que no tengas que echar manos de la tarjeta de crédito (un 20% de interés es carísimo) o pedir un préstamo personal.

Una vez que tengas tu fondo de emergencia, debes plantearte la inversión.

Invertir tus ahorros

Ahora que ya te has comprometido a ahorrar todos los meses y tienes tu fondo de emergencia deberías plantearte la inversión.

Estos son los motivos por los que debes invertir:

  • Protegerte de la inflación: el problema de la inflación es que el dinero cada vez vale menos. Si inviertes y consigues la misma rentabilidad que el IPC habrá merecido la pena. Conservarás el poder adquisitivo de tus ahorros.

  • Hacer crecer tus ahorros: la inflación es esencial. Pero si además obtienes más rentabilidad, el resultado es que puedes doblar tu patrimonio cada varios años.

Para que te hagas una idea, la rentabilidad histórica media de La Bolsa es del 9% anual. Esto significa que tu patrimonio se multiplica por dos (obtienes un 100% de rentabilidad) cada 8 años.

También podrías invertir en renta fija (bonos corporativos o deuda pública), pero con los tipos de interés actuales no merece la pena. Al mismo tiempo, la renta fija históricamente siempre ha sido menos rentable que las acciones (bolsa).

Como estamos hablando para invertir a largo plazo, la decisión más sensata es invertir en renta variable. Siempre ha sido la inversión más rentable y no hay motivos para pensar que eso vaya a cambiar.

Así pues, vamos a ver estrategias para invertir en bolsa a largo plazo.

Invertir en bolsa a largo plazo

Lo bueno de la bolsa es que cualquiera puede convertirse en propietario de una empresa. Y ser dueño de una empresa te da derecho a obtener parte de las ganancias obtenidas por las ventas de sus productos o servicios.

De hecho, esta cualidad de las empresas de ser productores de bienes que los consumidores compran es por lo que a largo plazo las acciones siembre suben y reparten dividendos entre sus accionistas.

Cualquiera puede comprar acciones. Simplemente debes abrirte una cuenta de valores en un broker o en un banco y comprar la acción que más te guste.

En este caso, a grandes rasgos hay dos tipos de inversores: los que saben contabilidad y pueden analizar las cuentas de una empresa y los que no.

Por tanto, si quieres invertir en bolsa con sensatez y seguridad (y no como si fuese un casino) tienes dos formas de hacerlo:

  • Analizar empresas por ti mismo, con los conocimientos y el tiempo necesario que esto implica.
  • Delegarle la gestión de tus ahorros a un profesional: para ello, puedes invertir en un fondo de inversión. Y es que existe una amplia gama de fondos de inversión para cualquier perfil de inversor.

Invertir en un fondo de inversión

La inversión en fondos no ha parado de crecer en los últimos años. Hay tres motivos:

  • Los tipos de interés están bajos y los depósitos bancarios ya no son una opción.
  • Fondos de gestión activa extraordinarios. Son los llamados de metodología value investing o inversión en valor. El gestor más reconocido en España es Paramés, que ha conseguido una rentabilidad media anual del 15% de forma sistemática y consistente durante más de dos décadas.
  • Fondos índice: los fondos índice (conocidos también como fondos indexados o de gestión pasiva) consisten en comprar la mayor parte de las empresas de un mercado y un país. Por ejemplo, puedes comprar (con una sola operación) todas las empresas del IBEX 35, las mayores empresas de Estados Unidos o las mayores empresas de los paises desarrollados con el MSCI World. Su principal ventaja es que tienen unas comisiones bajas (entorno al 0,3%) y su amplia diversificación geográfica.

A continuación vamos a ver las ventajas de los fondos value investing y las ventajas de los fondos indexados.

Invertir a largo plazo en fondos value investing