Razones para NO invertir en renta fija

La inversión en renta fija se suele aconsejar para ahorradores que no quieren asumir riesgos. Sin embargo, vamos a ver diferentes tipos de perfiles de ahorradores y como la renta fija no es para todos. Pero antes de profundizar, ¿qué es la renta fija?.

Sintetizando, al invertir en renta fija estamos prestando dinero a alguien. Si invertimos en renta fija pública estamos prestando dinero a un Estado, mientras que si invertimos en bonos de renta fija corporativa estaremos prestando dinero a una empresa. A cambio de prestarles nuestros ahorros recibiremos una compensación en forma de tipo de interés, normalmente anual.

Al introducir el concepto de préstamo lo primero que podemos destacar es que invertir en renta fija no es 100% seguro, por la sencilla razón que el emisor puede tener problemas financieros futuros y no devolvernos total o parcialmente el importe de la inversión.

Una vez que tenemos claro el riesgo de impago, existen otros tipos de riesgo que también debemos contemplar:

  • Inflación: si el bono nos ofrece una rentabilidad del 1% anual pero la inflación es del 2% estamos perdiendo poder adquisitivo. Nominalmente la inversión habrá sido rentable, pero nuestra inversión, un año después, tiene menor poder adquisitivo, lo que significa que podemos comprar menos bienes y servicios.

  • Riesgo por el efecto divisa: imagina que inviertes en un bono denominado en dólar (o cualquier otra moneda distinta al euro) durante un año al 1% anual, pero a su vez, el euro sube frente al dólar un 5%. Cuando recuperes tu inversión, habrás perdido dinero, puesto que el dólar en un año ha perdido un 5% de su valor respecto al euro. Resultado: has perdido dinero.

Estos son los principales riesgos de invertir en renta fija en el corto o medio plazo. Si analizamos la inversión a largo plazo en renta fija, los resultados son mucho más desalentadores.

Invertir a largo plazo en fondos de inversión

Los fondos de inversión son un tipo de instrumento financiero que permite a cualquier ahorrador particular invertir a largo plazo, siendo un tipo de institución de inversión colectiva.

Un fondo de inversión está administrado por una sociedad gestora, que es la encargada de decidir en qué activos invertir. Los fondos más populares son los FIM (Fondo de Inversión Mobiliario), es decir, invierten en activos mobiliarios como acciones, renta fija, ETFs, derivados... También existen fondos inmobiliarios, fondos de inversión libre y SICAVs.

Existe una gran variedad de fondos de inversión. En el caso de los mobiliarios, la CNMV los clasifica según su vocación inversora. Esta clasificación atiende a cuestiones como el tipo de activo (renta fija o renta variable), situación geográfica o moneda (euros o otras divisas). Otra clasificación es su escala de riesgo, que atiende a la volatilidad histórica del fondo.

A la hora de invertir en un fondo de inversión hay que tener claro cuál es nuestro objetivo, pues en función de éste nos interesará invertir en un tipo de fondo u otro.

Por ejemplo, si necesitamos invertir a corto plazo porque vamos a necesitar los ahorros en un plazo corto de tiempo (meses o un año), nos interesará un fondo con baja volatilidad. Así mantendremos el poder adquisitivo sin incurrir en mucho riesgo. Por el contrario, si lo que queremos es invertir a largo plazo nos interesarán más los fondos de renta variable puesto que a largo plazo ofrecen mayor rentabilidad.

Si estás leyendo este artículo es porque te interesa invertir a largo plazo, por lo que vamos a centrarnos en los fondos de renta variable que son los más adecuados para ahorrar con vistas a un futuro lejano, con un horizonte de al menos 5 ó 10 años.

Qué tipo de ahorrador debería invertir a largo plazo

Todos deberíamos invertir a largo plazo para tener mejores garantías de cara a la jubilación o vivir más cómodamente. Pero la realidad es que no todo el mundo puede permitirse invertir el 100% de lo que ahorra en renta variable. Y es que si estás pensando en dar la entrada de una hipoteca dentro de un año o renovar tu coche dentro de 2, es mejor que esa parte la ahorres e invertir a largo plazo sólo lo que no vayas a necesitar en un futuro próximo.

Se hace mucho hincapié en invertir en fondos de renta variable (bolsa) sólo el dinero que no vayas a necesitar porque si se presenta una caída brusca en la bolsa, es posible que durante unos meses hayas perdido gran parte del ahorro.

Un caso reciente es el crash de La Bolsa del año 2008. El IBEX 35 llegó a bajar hasta un 40%. Sin embargo, en el año 2009 ya se había recuperado. Esto no quiere decir que invertir en bolsa no sea seguro. Lo que realmente significa es que pueden presentarse meses en los que si necesitamos el dinero de forma urgente, vamos a ser vendedores forzosos y con pérdidas.

Por tanto, lo primero a tener claro es que a largo plazo sólo hay que invertir el dinero que no necesitemos.

Lo segundo que hay que tener claro es que puede haber años que la bolsa baje mucho y otros en los que la bolsa suba mucho. Dicho de otra forma: sólo invierte en fondos de renta variable si estás dispuesto a tener pérdidas de vez en cuando. Las pérdidas no se materializan hasta que no vendes, por lo que tú seguirás siendo propietario de empresas que siguen vendiendo sus productos, solo que el mercado está un poco depresivo y las acciones caen hasta recobrar la cordura.

Lo tercero que debemos tener claro está relacionado con lo anterior. Consiste en comprar más participaciones de un fondo cuando la bolsa baja. Aunque la gente esté asustada y las noticias no dejen de hablar de lo mal que va La Bolsa, piensa que la bolsa (y por tanto los fondos de inversión de renta variable) están en rebajas. Y en rebajas se compra algo más barato de lo que realmente vale.

Y por último, recordarte que invertir a largo plazo es a muy largo plazo. Cuantos más años mejor, por dos motivos.

  • El interés compuesto: la inversión crece más rápido según van pasando más años
  • Disminuir el riesgo: por estadística, cuánto mayor es la duración de una inversión en renta variable menor es el riesgo de perder dinero.

La importancia de las aportaciones periódicas

Oblígate a hacer aportaciones periódicas al fondo de inversión. Mensual, trimestral, semestral o anualmente. Aunque sean sumas relativamente pequeñas, pero sigue comprando participaciones de un fondo de forma constante.

Además de crear un hábito de ahorro, estadísticamente las aportaciones periódicas hacen que el riesgo disminuya.

Tipos de fondos para invertir a largo plazo

Ahora que tenemos claro que somos ahorradores o ahorradoras a largo plazo y que lo que nos interesa son fondos de renta variable (acciones de compañías), podemos subdividir estos fondos en dos categorías:

  • Fondos indexados: invierten en un índice bursátil, como el IBEX 35, Euro STOXX, S&P500... son los denominados fondos de gestión pasiva que replican el comportamiento de los índices. Su rentabilidad será la media del mercado. Por ejemplo, el IBEX 35 históricamente da una rentabilidad del 9% anual compuesto.

  • Fondos de valor: son los denominados fondos value investing. Tratan de encontrar ineficiencias, invirtiendo en acciones que están baratas y vendiendo cuando están caras. Históricamente, este tipo de fondos obtiene una rentabilidad superior a los índices de gestión pasiva.

Una cosa importante: como ahorrador es tu obligación buscar e investigar en qué tipo de fondo vas a invertir. Investiga el trackrecord de los gestores del fondo, si son honestos, si han demostrado en el pasado que han batido al mercado de forma consistente año tras año.

De hecho, solo deberías invertir en un fondo de inversión (especialmente los de gestión activa) si confías en sus gestores. Piensa que tu futuro depende de ello.

Por otro lado, puedes optar por la diversificación, seleccionar varios fondos que cumplan tus objetivos, ponderarlos y repartir la inversión para minimizar riesgos.

Por cierto, la rentabilidad obtenida por los fondos de inversión está exenta de impuestos si haces un traspaso a otro fondo. Te lo contamos a continuación.

Ventajas de invertir en un fondo de inversión

La principal ventaja de los fondos de inversión es que mientras que tus ahorros estén en este tipo de instrumento, están exentos de tributar plusvalías.

Esta ventaja fiscal sólo se produce en el traspaso. Un traspaso consiste en reembolsar las participaciones de un fondo para suscribir participaciones de otro, sin tener que tributar. Es lo que se conoce como diferimiento fiscal.

Este hecho tiene un beneficio enorme del que no nos beneficiaríamos si invirtiésemos en bolsa directamente nosotros mismos.

En cualquier caso, los fondos de inversión tienen más ventajas:

  • Gestión profesional: será un analista financiero el encargado de invertir nuestros ahorros, por lo que si no sabemos valorar compañías, pueden suponer una gran diferencia.
  • Inversion eficiente: los fondos están compuestos de muchas personas o inversores, lo que significa que al invertir de forma conjunta ahorramos comisiones de brokeraje puesto que los fondos operan con comisiones más baratas que un particular.
  • Liquidez: si necesitamos el dinero, total o parcialmente, en un plazo no mayor a 2 días laborables habremos recuperado nuestra inversión.
  • No necesitas a tu banco: la banca comercial muchas veces cobra comisiones que no son necesarias. Para invertir en un fondo, simplemente tienes que ponerte en contacto con la gestora y enviarles una transferencia bancaria, sin más costes añadidos.

La comisión de gestión

La comisión de gestión son los honorarios que pagamos a la gestora del fondo para que hagan crecer nuestros ahorros. La comisión suele reflejarse en porcentaje anual sobre el total del patrimonio invertido. Esta comisión se descuenta del valor liquidativo de las participaciones.

Podemos ver la comisión de gestión como un servicio de asesoramiento financiero. Si una buena gestora obtiene una rentabilidad del 15% anual aunque te cobre un 1,75% de comisión, no está nada mal.

Una vez más, insistimos en investigar la trayectoria del fondo y los gestores para comprobar que esta comisión está justificada y que estemos pagando por un buen servicio.

Largo plazo sí, pero ¿cuántos años?

Lo ideal de la inversión a largo plazo es que dure la mayor cantidad de tiempo posible, por la eliminación de riesgos y el efecto del interés compuesto.

Lo ideal es invertir al menos por 10 años, pero es en términos de décadas cuando son más satisfactorios los beneficios.

En edades próximas a la jubilación se suele recomendar la renta fija. No obstante, esto dependerá del patrimonio que hayamos conseguido amasar y de nuestro nivel de vida.

La inversión a largo plazo no es solo para personas jóvenes con trabajo, también es para padres que estén pensando en el futuro de sus hijos (una vivienda, estudios universitarios...).

Por lo tanto, la decisión de invertir a largo plazo en fondos de inversión de renta variable la debe tomar cada uno en función de sus ingresos, edad, hijos y nivel de vida.

Interés simple vs interés compuesto

Ya hemos hablado más de una vez de la ventajas de invertir a interés compuesto por su efecto bola de nieve: la inversión crece cada vez más rápido, debido a que la rentabilidad obtenida en años anteriores se reinvierte dando lugar a plusvalías cada vez mayores. Es lo que se conoce como capitalización compuesta.

En esta ocasión, vamos a ver de forma gráfica cuánto tiempo necesitamos para duplicar una inversión de 100 euros, tanto si lo invertimos a interés simple como interés compuesto. ¡Vamos allá!

Interés simple

Consiste en invertir un capital a un tipo de interés y quedarnos con los beneficios obtenidos año tras años sin volver a invertirlos.

En el siguiente ejemplo, invertiremos 100€ al 10% anual. Como vemos, cada año obtendremos 10€ de rentabilidad. Cuando pasen 10 años, habremos obtenido 100€ de beneficios y nuestro patrimonio total será de 200€: los 100€ de la inversión inicial sumados a los 100€ de plusvalía.

En total, habremos duplicado nuestra inversión en 10 años, tal y como podemos ver en la siguiente gráfica.

Inversión a interés simple durante 10 años al 10%

Interés compuesto

Partimos de la misma situación anterior. 100€ iniciales a un 10% anual. Solo que en este caso, reinvertiremos las plusvalías.

Cómo podemos ver, el principal es cada vez mayor, obteniendo cada año más plusvalías que poder volver a invertir.

Inversión con capitalización compuesta durante 10 años al 10% anual

Si nos fijamos, en este caso, con capitalización compuesta habremos duplicado nuestro patrimonio en algo más de 7 años. De hecho, vemos cómo se cumple la famosa Regla del 72.

¿Cómo puede un pequeño ahorrador invertir con capitalización compuesta?

Dependerá del tipo de instrumento en el que inviertas, pero la operativa es similar a todos: reinvertir las plusvalías.

Algunos ejemplos:

  • Inversor en acciones: destina los dividendos para comprar más acciones.
  • Invierte en fondos de acumulación: los fondos de inversión de acumulación no reparten dividendos. Por el contrario, sus beneficios los reinvierten, consiguiendo el mismo efecto de inversión compuesta.

Las claves para invertir a largo plazo tus ahorros

Antes de invertir a largo plazo debemos cuestionarnos varios aspectos a tener en cuenta sobre nuestra vida, situación laboral o el tipo de activos en el que deberíamos invertir.

Los dejamos una lista con las claves para ahorrar e invertir a largo plazo con éxito.

  1. Si te limitas a ahorrar, el tiempo juega en tu contra. ¿Por qué? Porque la inflación hará que tus ahorros pierdan poder adquisitivo. Por tanto, limitarse a ahorrar y acumular es una opción no válida.

  2. Descarta la renta fija. La renta fija es para mantener el poder adquisitivo (en el mejor de los casos) o para gente que va a necesitar sus ahorros en un futuro próximo. Si estas leyendo este artículo es porque tu intención es invertir a largo plazo.

  3. La inversión preferible es la renta variable. Invierte en acciones tu mismo o delega la gestión a un fondo de inversión. Dentro de los fondos de inversión, preferiblemente los fondos indexados o fondos value investing.

  4. Invierte en renta variable todo lo que no vayas a necesitar en un futuro próximo.

  5. Oblígate a ahorrar todos los meses. Dicho de otro modo, cuando cobres tu nómina mensual, aparta una parte, por pequeña que sea, a hacer aportaciones al fondo de inversión o comprar más acciones.

  6. Si inviertes en acciones que repartan dividendo, no lo gastes. Reinviertelo.

  7. Lee sobre interés compuesto y verás el porqué merece la pena invertir a largo plazo, debido a que tu patrimonio crecerá cada vez más rápido.

¿Quienes deberían invertir a largo plazo?

  • Personas jóvenes, son las queda más os beneficiareis del interés compuesto.
  • Personas de mediana edad: nunca es tarde para empezar.
  • Si estas próximo a tu edad de jubilación, tal ve deberías invertir tu patrimonio en renta fija puesto que aseguras conservar el capital. No obstante, si no necesitas todos tus ahorros, piensa en tus hijos, destinándoles parte de su herencia en renta variable o en activos reales.

Pérdida de poder adquisitivo debida a la inflación (IPC)

La inflación es la subida generalizada de los precios a lo largo del tiempo que se cuantifica con el IPC (Índice de Precios de Consumo), un indicador que mide la subida de precios para un periodo de tiempo determinado, habitualmente publicado mensual o anualmente.

Los efectos del IPC se pueden estudiar desde dos puntos de vista. Una forma de verlo es que las cosas son cada vez más caras. Otra forma de verlo es que el dinero cada vez vale menos. En ambos casos, y a efectos prácticos, esto significa que el IPC hace que nuestros ahorros cada vez valen menos, y por lo tanto, un euro compra menos cantidad de bienes y servicios.

Con tasas de IPC bajas, su efecto a corto plazo a penas es apreciable. Sin embargo, a largo plazo el interés compuesto provoca un efecto similar al del interés compuesto. Veamos un ejemplo:

Perdida de poder adquisitivo de 100€ durante un año (corto plazo)

  • Para un IPC del 1%: 100€ equivaldrán a 99,00€ después de un año.
  • Para un IPC del 2%: 100€ equivaldrían a 98,00€ después de un año.
  • Para un IPC del 3%: 100€ equivaldrían a 97€ después de un año.

Como vemos, a efectos prácticos, una tasa de IPC del 3% es como si te desaparecieran de tu cuenta bancaria 3€ por cada 100€ que tengas ahorrados. Podría no parecer mucho, así que vamos a analizar la misma situación a 10 años vista:

Perdida de poder adquisitivo de 100€ durante 10 año (largo plazo)

  • Para un IPC del 1%: 100€ equivaldrían a 90,44€ después de diez años, (un 9,6% menos).
  • Para un IPC del 2%: 100€ equivaldrían a 81,71€ después de diez años, (un 18,3% menos).
  • Para un IPC del 3%: 100€ equivaldrían a 73,74€ después de 10 años, (un 26,3% menos)
Simulación de pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación (IPC) a 10 años

Perdida de poder adquisitivo a muy largo plazo

No es justo que si ahorras mes a mes, dentro de 50 años tus ahorros valgan una fracción de lo que valen hoy. Y es que, en el año 50º, esto será lo que valgan tus ahorros:

  • IPC del 1% anual: Tus ahorros habrían perdido un 39,5% de su poder adquisitivo.
  • IPC del 2% anual: Tus ahorros habrían perdido un 63,6% de su poder adquisitivo.
  • IPC del 3% anual: Tus ahorros habrían perdido un 78,2% de su poder adquisitivo
Simulación de pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación (IPC) a 50 años

Como vemos, a largo plazo, nuestros ahorros de toda una vida, en 50 años han pasado a valer una fracción del poder adquisitivo que tenían cuando éramos jóvenes ahorradores. Las simulaciones anteriores se han hecho con tasas de IPC del 1%, 3% y 3%. Sin embargo, en al siguiente gráfica, con los datos históricos del IPC anuales en España desde el año 1956), podemos comprobar que esto no siempre ha sido así.

Inflación (IPC) histórica de España desde el año 1956

Ha habido años en las que la inflación ha sido realmente alta, y si bien es cierto que la tendencia del IPC ha sido claramente a la baja durante los últimos años, nunca se sabe que deparará el futuro.

Cómo contrarrestar el efecto de la inflación y del poder adquisitivo de nuestros ahorros

Por suerte, existen muchas formas de contrarrestar el efecto devaluador de las monedas. La idea esencial es invertir en activos reales. Estos son algunos ejemplos de activos reales: inmuebles, terrenos, acciones, incluso el oro es bueno a la hora de proteger nuestro poder adquisitivo.

Para entender por qué los activos reales son una buena forma de conservar el poder adquisitivo, primero debemos entender por qué se produce la inflación. Y es que, en esencia y aunque existen más factores, la idea con la que debemos de quedarnos es que los precios suben porque la masa monetaria (el dinero en circulación) aumenta a través de expansiones monetarias y bajadas de tipos de interés, todo ello provocado por los bancos centrales en las economías actuales.

Es decir, si se aumenta la cantidad de dinero en circulación, a igualdad de demanda, como la oferta ha aumentado, los precios tenderán a subir. Es por esto que la bolsa suele subir cuando se anuncian bajadas de tipos de interés, y tiende a bajar cuando los tipos de interés suben.

De hecho, la bolsa es muy rápida reflejando las expansiones monetarias y la nueva creación de dinero, por lo que la mejor forma de conservar el poder adquisitivo de nuestros ahorros a largo plazo es invertir en bolsa, ya sea directamente, o través de fondos de inversión de renta variable, fondos de gestión pasiva (que reflejan el comportamiento general de las bolsas), ETFs...

¿Puede alguien beneficiarse de la inflación?

Como habremos podido observar, la inflación perjudica a los ahorradores, aquellos que de forma sana guardan parte de lo que ganan para poder tenerlo en el futuro, ya bien sea de cara a la jubilación, comprar una casa o dejarlo como herencia a nuestros hijos.

Sin embargo, si hay gente que sale beneficiada de la inflación, y no son otros que las personas o empresas que están endeudadas.

Imagina que te hipotecas a 20 años. Recibes dinero con el poder adquisitivo de hoy. Llegados al décimo año, se ha producido inflación apreciable. Sin embargo, las cuotas mensuales de la hipoteca no han subido, pero tu suelo sí lo habrá hecho aproximadamente al mismo ritmo que la inflación.

De ahí que suela decirse que la inflación beneficia a los deudores y perjudica a los ahorradores.

Ahorrar a largo plazo en oro ¿es buena idea?

Durante siglos de historia el ser humano ha usado el oro como moneda, y en menor medida otros metales como la plata. En los últimos siglos se crearon las divisas en papel (dólar, libra). Si bien se dejó de pagar con oro físico, lo cierto es que estas divisas estaban respaldadas por oro. En la actualidad pagamos con monedas fiduciarias que están completamente desligadas del oro.

Aquí es donde se plantea el debate: ¿ha dejado de ser el oro una buena moneda? Al fin y al cabo miles de generaciones lo han usado sin ningún problema y el oro ha cumplido su función: ser un depósito de valor perdurable en el tiempo.

En contraposición, las nuevas monedas fiduciarias (euro, dólar, libra, yen) cuentan con muchas características propias de una buena moneda (difícilmente falsificables, ampliamente aceptadas por todos...) pero carecen de una propiedad indispensable: conservar su valor y poder adquisitivo en el largo plazo.

Tras esta más o menos breve introducción, vamos a ver las ventajas de invertir y ahorrar en oro a largo plazo.

  1. El oro es muy líquido. Líquido no en el sentido de que como modo metal es fundible y puede acuñar nuevas monedas. Es líquido según la propia definición económica, es decir, es ampliamente aceptado por todos.

  2. A penas se extrae un 2% anual de oro procedente de minas sobre el stock ya existente. Esto es muy importante, porque al no poderse crear oro de la nada, es una garantía de que el oro que ahorremos hoy seguirá teniendo el mismo poder adquisitivo dentro de 10, 20 ó 50 años. Esta es sin duda la mejor ventaja del oro para un ahorrador.

El oro no es perfecto, y estas son algunas de sus desventajas:

  • El coste de atesorarlo: si tienes pocas monedas basta con guardarlas en una hucha en casa. ¿Pero qué pasa si son los ahorros de toda una vida? Tendrás que pagar una caja fuerte con todo lo que eso conlleva.

  • Densidad de valor alta. Una moneda de 2 euros pesa 8,50 gramos. Una moneda de oro con ese mismo peso tendría un valor de 300 euros, es decir, una densidad 150 veces más alta. A pesar de esto existe un problema: el transporte. Y es que la banca actual es capaz de realizar transferencias instantáneas con simples apuntes contables, pero no sucede lo mismo con el oro.

  • ¿Es ampliamente aceptado? Sin duda alguna, todo el mundo reconoce el oro cuando lo ve, pero no esperes que te lo admita el cajero del supermercado al pagar la compra. El oro es líquido, en esto estamos de acuerdo, pero las divisas oficiales lo son más aún.

Ahora que ya sabemos las ventajas y desventajas del oro, vamos a ver qué conclusiones podemos sacar de todo esto.

Ahorrar con oro, ¿sí o no?

Puedes hacerlo. Pero ten en cuenta una cosa. Sólo conservarás el poder adquisitivo. Tenerlo guardado en una caja fuerte durante 10 años no hace que las monedas críen más.

Por tanto, es bueno para ahorrar y no perder poder adquisitivo, pero no para invertir. ¿Y por qué no para invertir? Muy sencillo, varios ejemplos:

  • Alquilar un piso: si inviertes en un piso para alquilarlo, percibirás una renta. Es decir, invertir en pisos, a largo plazo, te acabará pagando otro piso.

  • Invertir en acciones que paguen dividendo: igual que el anterior, el hecho de cobrar dividendo hará que tu riqueza aumente y podrás comprar más acciones.

  • invertir en acciones de empresas sólidas en constante crecimiento: imagina que compras Coca Cola. En un mundo en el que cada vez más personas salen de la pobreza, ¿no crees que esas personas empezarán a beber Coca Cola y por tanto el valor de las acciones subirá acorde a su aumento de ventas y beneficios?

Conclusión

El oro es un buen activo para conservar el poder adquisitivo. No le afecta la inflación (IPC). Por el contrario, el oro se guarda en una caja fuerte y no produce nada.

Por tanto, no crees que ahorrar a largo plazo es mejor si inviertes en empresas sólidas, con ventajas competitivas y que estén en constante crecimiento conquistando nuevos mercados?

Mejores webs sobre fondos de inversión

Internet es una herramienta fantástica para informarse sobre información financiera y conocer al detalle cuales son los mejores fondos de inversión para invertir a largo plazo. Y ¿porqué fondos de inversión? Porque son un instrumento excelente para invertir a largo plazo.

Existen muchos fondos de inversión en el mercado, y hay muchas páginas webs para informarnos sobre cuáles son los más rentables. En este artículo os proponemos las mejores páginas webs de Internet para seguir la actualidad sobre los fondos de inversión, que te permitirán comparar cuales son los mejores y cuáles se adaptan mejor a tu estrategia de inversión a largo plazo.

Fondium.com

Fondium.com es un comprador de fondos de inversión españoles con un amplio catálogo de fondos, actualmente más de 1.700. Esta web destaca porque puedes ver en qué acciones y bonos invierten los fondos de inversión. Muy útil para analizar si un fondo con conviene o no.

Fondium.com también elabora rankings con los fondos más rentables de los últimos años. También permite calcular la tasa de interés compuesta a largo plazo, para hacernos una mejor idea sobre cuáles son los mejores fondos de inversión para invertir a largo plazo.

Quefondos.com

quefondos.com es un catálogo de fondos que también incluye fondos de gestoras domiciliados en otros países y no sólo en España.

Quefondos.com propone sus propias categorías y puntuaciones para cada fondo basándose en su rentabilidad histórica dentro de cada una de sus vocaciones inversoras, comisiones.... También puedes consultar todos los valores liquidativo a diarios.

Otras webs de información financiera

  • Morningstar ofrece todo tipo de información financiera ETFs, fondos, acciones, divisas. Muy útil para consultar precios e informes financieros para tomar nuestras decisiones de inversión.

  • Inverco Inverco es una asociación de instituciones de inversión colectiva. Nos permite consultar estadísticas relevantes sobre el mercado de fondos de inversión, principalmente el español.


Con estas webs y un poco de tiempo, cualquier inversor particular que quiera invertir vía fondos de inversión o SICAVs obtenga la información necesaria que necesita para invertir a largo plazo decidiéndose por los fondos que mejor satisfacen esta necesidad.

Mejores fondos de inversión para invertir a largo plazo

Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre las ventajas de invertir en fondos de inversión a largo plazo: condiciones fiscales favorables y carteras diversificadas.

Tanto si eres joven, una opción es seleccionar fondos de inversión con un horizonte de inversión largo placista, en los que podríamos distinguir dos grupos: aquellos que invierten en índices y aquellos que invierten siguiendo las normas del value investing.

Fondos índices

Los fondos índice son aquellos que replican en cartera el comportamiento de un índice. Contienen las mayores empresas de cada mercado. En un horizonte temporal de 10 años o más son excelentes, puesto que a largo plazo este tipo de índices siempre suben.

Por ejemplo, el fondo BBVA IBEX 35 ETF replica al IBEX 35, lo que significa que en una sola compra seremos accionistas de las principales compañías españolas a través de participaciones de una inversión colectiva.

Además, también obtendremos los dividendos que las compañías del IBEX 35 repartan entre sus accionistas.

Otro ejemplo es el fondo naranja S&P 500, que invierte en las 500 compañías más grandes de EEUU. Dividendos incluidos.

Fondos value investing

Los fondos value investing (conocidos como fondos de inversión en valor) son fondos de gestión activa que invierten en compañías infravaloradas por el mercado, que aprovechando la volatilidad, compras empresas baratas y esperan a que el mercado reconozca su verdadero valor.

En España tenemos muchas gestoras value investing, podríamos destacar la gestora de Francisco García Paramés (Cobas), que en su paso por Bestinver consiguió doblar la rentabilidad del IBEX 35 ¡no está nada mal!.

Otras gestoras value a destacar son azValor, donde su fondo Internacional obtuvo una rentabilidad del 20% en el año 2016 o el fondo Renta 4 Numantia Patrimonio asesorado por Emérito Quintana. Este último especializado en inversión en valor y que además tendrá en cuenta el ciclo económico en el que se encuentre el mercado en cada momento.

Si eres joven invierte a largo plazo. El interés compuesto hará el resto

Eres joven. Tal vez estés comenzando tu carrera profesional y por fin puedes permitirte empezar a ahorrar. Y es ahora cuando debes empezar a sacarle partido al interés compuesto.

El interés compuesto no es más que obtener intereses de los propios intereses generados anteriormente. Y si eres joven (de 20 a 35 años), el interés compuesto hará crecer tus ahorros de forma exponencial hasta tu jubilación.

Llegados a este punto, probablemente estés considerando varias opciones: crear tu propia cartera de inversiones (acciones principalmente) o invertir a través de fondos de inversión, donde profesionales invertirán tus ahorros.

Ventajas de crear tu propia cartera de acciones

La principal ventaja de crear tu propia cartera de acciones es libertad absoluta para invertir tus ahorros. Si eliges esta opción, asegúrate de invertir en empresas de las cuales entiendas su negocio. No inviertas en determinada acción porque tu cuñado te la recomiende. Invierte en empresas con perspectiva de futuro, con claras ventajas competitivas (monopolios, efectos de red, sectores sólidos...).

En definitiva, evita chicharros y empresas poco sólidas o con un futuro incierto.

Fondos de inversión

Existen miles de fondos de inversión. Si te decantas por esta opción, asegúrate de conocer a los gestores que están detrás. Lee, investiga e infórmate.

En este aspecto, los fondos value son una excelente opción, pues invierten en compañías sólidas que en un momento puntual están infravaloradas por el mercado.

Otra ventaja de los fondos de inversión es su régimen fiscal, y es que mientras que tus ahorros estén invertidos en fondos, podrás aplazas el pago de impuestos hasta el rescate del mismo. Y en este aspecto, te verás beneficiado por la magia del interés compuesto por partida doble.

Eres joven. Evita la renta fija

La renta fija, con los actuales tipos al 0%, ofrece una pésima rentabilidad. Es más, en muchos casos perderás poder adquisitivo puesto que la inflación supera con creces la rentabilidad.

Ten en cuenta que la renta fija está indicada para personas con una edad próxima a su jubilación para asegurarse no perder patrimonio.

Como decimos, en personas jóvenes la volatilidad no supone un problema. Es más, la volatilidad es tu amiga. ¿Por qué? Porque cuando baja La Bolsa puedes aprovechar para comprar más barato