Análisis de Invertir a Largo Plazo · Actualizado el 26 de junio de 2026 · Metodología ILP Score
Un futuro financiero es un contrato derivado por el que dos partes se obligan a comprar o vender un activo a un precio fijado hoy, pero con entrega y pago en una fecha futura. A diferencia de una opción, en un futuro hay obligación de cumplir por ambas partes, no solo un derecho.
Los futuros están estandarizados y cotizan en mercados organizados. Funcionan con garantías (un depósito que cubre las posibles pérdidas) en lugar de pagar el total, lo que genera un fuerte apalancamiento: con poco capital se controla una posición grande, multiplicando tanto ganancias como pérdidas.
Ejemplo
Compras un futuro sobre el IBEX 35 a 11.000 puntos con vencimiento en tres meses. Si al vencimiento el índice está en 11.500, ganas la diferencia; si está en 10.500, la pierdes. En ambos casos estás obligado a liquidar el contrato, suba o baje el mercado.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un futuro y una opción?
El futuro obliga a ambas partes a cumplir el contrato; la opción solo da un derecho al comprador, que puede no ejercerlo. En el futuro no se paga prima, pero el riesgo es simétrico.
¿Qué son las garantías en los futuros?
Es el depósito que exige el mercado para cubrir posibles pérdidas. Permite operar con apalancamiento, pero si la posición va en contra, pueden pedir más garantías (ajuste de márgenes).
¿Para qué se usan los futuros?
Para cubrir riesgos (fijar hoy el precio de algo que se comprará o venderá después) o para especular con la dirección de un activo. En ambos casos exigen experiencia por su apalancamiento.
Errores comunes
- Confundir un futuro (obligación de cumplir) con una opción (solo un derecho).
- Subestimar el apalancamiento: las pérdidas pueden superar el depósito de garantía.
- Operar futuros sin entender los ajustes de márgenes (peticiones de garantías adicionales).
Conceptos relacionados
Opciones financieras · Warrant · CFD · Volatilidad · Perfil de riesgo