Análisis de Invertir a Largo Plazo · Actualizado el 3 de julio de 2026 · Metodología ILP Score
El sesgo de anclaje es la tendencia a dar demasiado peso a un dato de referencia inicial (un precio, una cifra) a la hora de tomar decisiones posteriores, aunque ese dato ya no sea relevante.
Es el motivo por el que tantos inversores juzgan una acción por lo que costaba antes, no por lo que vale hoy.
El ejemplo más habitual es el precio de compra: una vez pagas 50 € por una acción, esa cifra se convierte en un ancla mental que usas para juzgar si el precio actual es “barato” o “caro”, en lugar de valorar el negocio con sus datos de hoy. El ancla también puede ser el máximo histórico, un precio objetivo antiguo o incluso el precio que pagó otra persona.
Cómo actúa el sesgo de anclaje al invertir
Aparece al comparar el precio actual con una referencia pasada (“ha bajado de 100 a 60, así que está barata”) sin preguntarte si esos 100 € reflejaban ya un valor razonable o una sobrevaloración.
Qué tener en cuenta sobre el sesgo de anclaje
- El precio de compra propio es el ancla más frecuente y más engañosa.
- Un precio puede seguir caro después de caer mucho, o barato después de subir mucho: depende del negocio, no del punto de partida.
- Los precios objetivo antiguos de analistas también actúan como ancla si no se actualizan.
- Valorar la empresa hoy, con sus datos actuales, es la única forma de esquivarlo.
Cómo evitamos el sesgo de anclaje en el ILP Score
El ILP Score recalcula el veredicto de cada empresa con los datos actuales, no con el precio al que la compraste tú ni con su máximo histórico. Puedes ver el peso de cada factor en nuestra metodología y comprobarlo en cualquier ficha de acción.