Análisis de Invertir a Largo Plazo · Actualizado el 3 de julio de 2026 · Metodología ILP Score
El efecto enero es el patrón histórico observado en algunos mercados según el cual las acciones, sobre todo las de menor tamaño, tienden a comportarse mejor de media en enero que en el resto del año.
Es uno de los llamados «anomalías de calendario»: patrones estadísticos del pasado que no siempre se repiten ni tienen una causa garantizada.
La explicación más citada combina dos factores: la venta de acciones perdedoras en diciembre para materializar pérdidas fiscales (tax-loss harvesting) y la recompra posterior de posiciones similares en enero, junto con el reajuste de carteras institucionales a principios de año. Ambos efectos presionarían los precios a la baja en diciembre y al alza en enero.
Cómo se interpreta el efecto enero
Se ha documentado sobre todo en estudios históricos de acciones pequeñas (small caps) en EE. UU., con una magnitud que ha ido reduciéndose con el tiempo, posiblemente porque cuantos más inversores lo conocen e intentan aprovecharlo, menos margen queda para explotarlo.
Qué tener en cuenta sobre el efecto enero
- Es un patrón estadístico histórico, no una garantía de que se repita cada año.
- Ha perdido fuerza con el tiempo, en parte porque es ampliamente conocido por los inversores.
- Se ha estudiado sobre todo en acciones pequeñas, no tanto en las grandes empresas.
- No es una estrategia de inversión por sí sola: construir una cartera solo para aprovechar enero conlleva costes y riesgos que pueden superar el posible beneficio.
Cómo tratamos el efecto enero en el ILP Score
El ILP Score valora cada empresa por sus fundamentales durante todo el año, sin dar ningún peso al mes del calendario: no incorpora anomalías estacionales como factor. Puedes ver el peso de cada factor en nuestra metodología.