Análisis de Invertir a Largo Plazo · Actualizado el 20 de junio de 2026 · Metodología ILP Score
La renta fija es la inversión en deuda: prestas tu dinero a un emisor (un Estado o una empresa) a cambio de intereses periódicos y la devolución del capital al vencimiento.
Se llama fija porque, si mantienes el bono hasta el final, conoces de antemano los intereses que cobrarás. Es el contrapeso clásico de la renta variable (acciones) en una cartera.
No está exenta de riesgo: si suben los tipos de interés, el precio de los bonos ya emitidos baja, y si el emisor quiebra puedes no cobrar. Pero suele ser menos volátil que las acciones y aporta estabilidad y rentas.
Cómo funciona la renta fija
Qué tener en cuenta sobre la renta fija
- Prestas dinero a cambio de intereses (cupones) y la devolución del capital.
- Menos volátil que la renta variable, pero no sin riesgo.
- Le perjudican las subidas de tipos y el riesgo de impago.
- Aporta estabilidad y rentas a la cartera.
Compras un bono de 1.000 € a 5 años con un cupón del 3%: cobrarás 30 € cada año y, al vencimiento, te devolverán los 1.000 €. Si lo mantienes hasta el final y el emisor no quiebra, esa rentabilidad es conocida de antemano.
Cómo encaja la renta fija en tu estrategia
Es el complemento defensivo de las acciones a largo plazo: reduce la volatilidad de la cartera y aporta rentas. Su peso depende de tu perfil de riesgo y horizonte.
Preguntas frecuentes sobre la renta fija
¿La renta fija es segura?
¿Por qué baja un bono si suben los tipos?
¿Renta fija o variable?
Errores comunes
- Pensar que renta fija = capital garantizado: el precio fluctúa con los tipos de interés.
- Meter toda la cartera en renta fija por seguridad e ignorar que la inflación se la come.
- Confundir un fondo de renta fija (que puede perder) con un depósito.
Conceptos relacionados
Se compone de bonos, su precio depende de los tipos de interés y su peor enemigo silencioso es la inflación.
Renta fija y macroeconomía
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