Análisis de Invertir a Largo Plazo · Actualizado el 3 de julio de 2026 · Metodología ILP Score
Una obligación subordinada es un bono que, en caso de quiebra del emisor, cobra después que la deuda ordinaria y solo antes que los accionistas.
Ese orden de cobro más bajo se compensa con un cupón más alto que el de una obligación senior equivalente.
Cuando una empresa o un banco entra en concurso, no todos los acreedores cobran igual: hay un orden de prelación. La deuda senior (ordinaria) cobra primero; la subordinada, después, si queda algo; y los accionistas, los últimos de todos. Comprar deuda subordinada es asumir más riesgo de crédito a cambio de un cupón mayor.
Cómo funciona una obligación subordinada
El folleto de emisión especifica su rango de subordinación: en caso de liquidación, primero se paga a los acreedores con mejor rango (deuda senior y garantizada), y solo si queda dinero se atiende a los tenedores de deuda subordinada.
Qué tener en cuenta sobre las obligaciones subordinadas
- Pagan más cupón que la deuda senior del mismo emisor, precisamente por su mayor riesgo en caso de impago.
- Su rating crediticio suele ser inferior al de la deuda senior del mismo emisor.
- Son habituales en el sector bancario, donde ayudan a la entidad a cumplir requisitos de capital regulatorio.
- En una quiebra, el riesgo de perder parte o todo el capital es mayor que con deuda senior o garantizada.
Cómo tratamos las obligaciones subordinadas en el ILP Score
El ILP Score valora acciones, no emisiones de deuda; sí analizamos el endeudamiento y la solidez financiera de las empresas, lo que incluye el peso de su deuda subordinada sobre el total. Puedes ver el peso de cada factor en nuestra metodología y comprobarlo en cualquier ficha de acción.