Invertir a largo plazo

Invertir a largo plazo en fondos de inversión

Los fondos de inversión son un tipo de instrumento financiero que permite a cualquier ahorrador particular invertir a largo plazo, siendo un tipo de institución de inversión colectiva.

Un fondo de inversión está administrado por una sociedad gestora, que es la encargada de decidir en qué activos invertir. Los fondos más populares son los FIM (Fondo de Inversión Mobiliario), es decir, invierten en activos mobiliarios como acciones, renta fija, ETFs, derivados... También existen fondos inmobiliarios, fondos de inversión libre y SICAVs.

Existe una gran variedad de fondos de inversión. En el caso de los mobiliarios, la CNMV los clasifica según su vocación inversora. Esta clasificación atiende a cuestiones como el tipo de activo (renta fija o renta variable), situación geográfica o moneda (euros o otras divisas). Otra clasificación es su escala de riesgo, que atiende a la volatilidad histórica del fondo.

A la hora de invertir en un fondo de inversión hay que tener claro cuál es nuestro objetivo, pues en función de éste nos interesará invertir en un tipo de fondo u otro.

Por ejemplo, si necesitamos invertir a corto plazo porque vamos a necesitar los ahorros en un plazo corto de tiempo (meses o un año), nos interesará un fondo con baja volatilidad. Así mantendremos el poder adquisitivo sin incurrir en mucho riesgo. Por el contrario, si lo que queremos es invertir a largo plazo nos interesarán más los fondos de renta variable puesto que a largo plazo ofrecen mayor rentabilidad.

Si estás leyendo este artículo es porque te interesa invertir a largo plazo, por lo que vamos a centrarnos en los fondos de renta variable que son los más adecuados para ahorrar con vistas a un futuro lejano, con un horizonte de al menos 5 ó 10 años.

Qué tipo de ahorrador debería invertir a largo plazo

Todos deberíamos invertir a largo plazo para tener mejores garantías de cara a la jubilación o vivir más cómodamente. Pero la realidad es que no todo el mundo puede permitirse invertir el 100% de lo que ahorra en renta variable. Y es que si estás pensando en dar la entrada de una hipoteca dentro de un año o renovar tu coche dentro de 2, es mejor que esa parte la ahorres e invertir a largo plazo sólo lo que no vayas a necesitar en un futuro próximo.

Se hace mucho hincapié en invertir en fondos de renta variable (bolsa) sólo el dinero que no vayas a necesitar porque si se presenta una caída brusca en la bolsa, es posible que durante unos meses hayas perdido gran parte del ahorro.

Un caso reciente es el crash de La Bolsa del año 2008. El IBEX 35 llegó a bajar hasta un 40%. Sin embargo, en el año 2009 ya se había recuperado. Esto no quiere decir que invertir en bolsa no sea seguro. Lo que realmente significa es que pueden presentarse meses en los que si necesitamos el dinero de forma urgente, vamos a ser vendedores forzosos y con pérdidas.

Por tanto, lo primero a tener claro es que a largo plazo sólo hay que invertir el dinero que no necesitemos.

Lo segundo que hay que tener claro es que puede haber años que la bolsa baje mucho y otros en los que la bolsa suba mucho. Dicho de otra forma: sólo invierte en fondos de renta variable si estás dispuesto a tener pérdidas de vez en cuando. Las pérdidas no se materializan hasta que no vendes, por lo que tú seguirás siendo propietario de empresas que siguen vendiendo sus productos, solo que el mercado está un poco depresivo y las acciones caen hasta recobrar la cordura.

Lo tercero que debemos tener claro está relacionado con lo anterior. Consiste en comprar más participaciones de un fondo cuando la bolsa baja. Aunque la gente esté asustada y las noticias no dejen de hablar de lo mal que va La Bolsa, piensa que la bolsa (y por tanto los fondos de inversión de renta variable) están en rebajas. Y en rebajas se compra algo más barato de lo que realmente vale.

Y por último, recordarte que invertir a largo plazo es a muy largo plazo. Cuantos más años mejor, por dos motivos.

  • El interés compuesto: la inversión crece más rápido según van pasando más años
  • Disminuir el riesgo: por estadística, cuánto mayor es la duración de una inversión en renta variable menor es el riesgo de perder dinero.

La importancia de las aportaciones periódicas

Oblígate a hacer aportaciones periódicas al fondo de inversión. Mensual, trimestral, semestral o anualmente. Aunque sean sumas relativamente pequeñas, pero sigue comprando participaciones de un fondo de forma constante.

Además de crear un hábito de ahorro, estadísticamente las aportaciones periódicas hacen que el riesgo disminuya.

Tipos de fondos para invertir a largo plazo

Ahora que tenemos claro que somos ahorradores o ahorradoras a largo plazo y que lo que nos interesa son fondos de renta variable (acciones de compañías), podemos subdividir estos fondos en dos categorías:

  • Fondos indexados: invierten en un índice bursátil, como el IBEX 35, Euro STOXX, S&P500... son los denominados fondos de gestión pasiva que replican el comportamiento de los índices. Su rentabilidad será la media del mercado. Por ejemplo, el IBEX 35 históricamente da una rentabilidad del 9% anual compuesto.

  • Fondos de valor: son los denominados fondos value investing. Tratan de encontrar ineficiencias, invirtiendo en acciones que están baratas y vendiendo cuando están caras. Históricamente, este tipo de fondos obtiene una rentabilidad superior a los índices de gestión pasiva.

Una cosa importante: como ahorrador es tu obligación buscar e investigar en qué tipo de fondo vas a invertir. Investiga el trackrecord de los gestores del fondo, si son honestos, si han demostrado en el pasado que han batido al mercado de forma consistente año tras año.

De hecho, solo deberías invertir en un fondo de inversión (especialmente los de gestión activa) si confías en sus gestores. Piensa que tu futuro depende de ello.

Por otro lado, puedes optar por la diversificación, seleccionar varios fondos que cumplan tus objetivos, ponderarlos y repartir la inversión para minimizar riesgos.

Por cierto, la rentabilidad obtenida por los fondos de inversión está exenta de impuestos si haces un traspaso a otro fondo. Te lo contamos a continuación.

Ventajas de invertir en un fondo de inversión

La principal ventaja de los fondos de inversión es que mientras que tus ahorros estén en este tipo de instrumento, están exentos de tributar plusvalías.

Esta ventaja fiscal sólo se produce en el traspaso. Un traspaso consiste en reembolsar las participaciones de un fondo para suscribir participaciones de otro, sin tener que tributar. Es lo que se conoce como diferimiento fiscal.

Este hecho tiene un beneficio enorme del que no nos beneficiaríamos si invirtiésemos en bolsa directamente nosotros mismos.

En cualquier caso, los fondos de inversión tienen más ventajas:

  • Gestión profesional: será un analista financiero el encargado de invertir nuestros ahorros, por lo que si no sabemos valorar compañías, pueden suponer una gran diferencia.
  • Inversion eficiente: los fondos están compuestos de muchas personas o inversores, lo que significa que al invertir de forma conjunta ahorramos comisiones de brokeraje puesto que los fondos operan con comisiones más baratas que un particular.
  • Liquidez: si necesitamos el dinero, total o parcialmente, en un plazo no mayor a 2 días laborables habremos recuperado nuestra inversión.
  • No necesitas a tu banco: la banca comercial muchas veces cobra comisiones que no son necesarias. Para invertir en un fondo, simplemente tienes que ponerte en contacto con la gestora y enviarles una transferencia bancaria, sin más costes añadidos.

La comisión de gestión

La comisión de gestión son los honorarios que pagamos a la gestora del fondo para que hagan crecer nuestros ahorros. La comisión suele reflejarse en porcentaje anual sobre el total del patrimonio invertido. Esta comisión se descuenta del valor liquidativo de las participaciones.

Podemos ver la comisión de gestión como un servicio de asesoramiento financiero. Si una buena gestora obtiene una rentabilidad del 15% anual aunque te cobre un 1,75% de comisión, no está nada mal.

Una vez más, insistimos en investigar la trayectoria del fondo y los gestores para comprobar que esta comisión está justificada y que estemos pagando por un buen servicio.

Largo plazo sí, pero ¿cuántos años?

Lo ideal de la inversión a largo plazo es que dure la mayor cantidad de tiempo posible, por la eliminación de riesgos y el efecto del interés compuesto.

Lo ideal es invertir al menos por 10 años, pero es en términos de décadas cuando son más satisfactorios los beneficios.

En edades próximas a la jubilación se suele recomendar la renta fija. No obstante, esto dependerá del patrimonio que hayamos conseguido amasar y de nuestro nivel de vida.

La inversión a largo plazo no es solo para personas jóvenes con trabajo, también es para padres que estén pensando en el futuro de sus hijos (una vivienda, estudios universitarios...).

Por lo tanto, la decisión de invertir a largo plazo en fondos de inversión de renta variable la debe tomar cada uno en función de sus ingresos, edad, hijos y nivel de vida.